jueves, enero 24, 2008

Citas necesarias

Democracia es sólo mayoritismo, que por naturaleza es incompatible con libertad. Bajo la “democracia” no hay forma de controlar el sacrificio de la minoría por la mayoría, y tampoco permite la operación de la creativa destrucción de los mercados para eliminar las manzanas podridas. La democracia es una falacia que regresa las páginas de la Historia para encadenarnos a toda clase de despotismos, y dibujar un horizonte verdaderamente triste.

La denuncia del democratismo que hace Ricardo Valenzuela es acerada y certera y necesaria. Y más ahora que se ha celebrado el Congreso de las víctimas del terrorismo con la cobarde ausencia de quien las ha vendido con el apoyo del Parlamento detrás, en lo que ha sido sin duda el momento más repugnante del que tengo memoria.

La columna puede leerse entera en Asuntos Capitales, un imprescindible sitio mexicano. Imprescindible.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Ya lo decía Goebbels. La primera fase para destruir a un enemigo es deshumanizarlo, desvirtuarlo, minusvalorarlo.

Un buen método es cambiarle el nombre. Por ejemplo, si en vez de Democracia se dice "democratismo" tenemos un punto. No hace falta demostrar alguna diferencia entre democracia y esa palabra inventada, ni justificar porqué lo que antes era democracia ahora es "democratismo"

Y así os va. Se os reconoce taaaan fácilmente. Ya no sé si eres un fake o no. Desde luego, el papelete de "regre" lo clavas.

(no niego que usar la palabra "regre" también es un uso de esa técnica goebbelsiana.

2:04 p. m.  
Blogger Stewie Griffin said...

"La democracia es una creencia patética en la sabiduría colectiva de la ignorancia individual"

¡Qué muera el caos de la democracia y que viva el orden espontaneo anarquista!

4:32 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

ES más o menos cierto. El problema es la alternativa. ¿Tiene una? (obviamente que sea menos anuladora de la libertad, y dando por supuesto que prescindimos de la anarquía a no ser que realmente produzca el resultado esperado y que no es el contrario: el de la minoría imponiéndose a la mayoría).

El orden espontáneo espontáneo está muy bien, pero cuarenta siglos de organización política, poniéndonos empiristas y, por tanto, muy popperianos, dan malas noticias. Es decir, que el orden espontáneo es muy bueno pero que tiene sus límites. En saber dónde o cuál es el límite es la diferencia con los socialistas de todos los partidos. Utopías para los de otro mundo es posible, gracias.

4:59 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Orden espontáneo

JOJOJOJOJOJO, vaya gilipollez...

12:34 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home